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Mensajes

 

PALENCIA

 PARA CRISTO

 
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EL VIEJO JUDÍO Y SU COCHERO

 

 

En la región de Halle (Alemania), vivía un viejo judío que comerciaba con pieles. Para conducir su carreta, tenía un cochero llamado Cristián, el cual era fiel cristiano.

 
 

 

Como el caballo conocía bien los caminos que solía transitar, el creyente tomaba su Biblia mientras tanto, y la leía en alta voz, de modo que su patrón, sentado detrás de él sobre las pieles, oía la lectura.

 
 

 

Un día, cuando Cristián quiso ponerse a leer, el comerciante le dijo: ¡Deja de leer! –No puedo– replicó el cochero. –Entonces, lee en voz baja. –Si leo en voz baja, no entiendo– repuso Cristián.

 
 

 

–En ese caso –le dijo el comerciante–, estás despedido y puedes irte. Al final de la jornada, Cristián tomó su Biblia bajo el brazo y el comprobante de su despido, y se fue.

 
 

 

El judío tomó, entonces, otro empleado. Éste no era ni cristiano ni judío. Pero, como las ventas no prosperaban como antes, el comerciante volvió a llamar a Cristián.

 
 

 

Este preguntó a su patrón: ¿Me permite leer? ¡Sí! –fue la respuesta. ¿También leer en alta voz? –agregó Cristián. –Si, puedes hacerlo – le contestó.

 
 

 

Así fue como Cristián trabajó de nuevo en su antiguo empleo y siguió leyendo su Biblia; el comerciante tuvo que oír la lectura del Antiguo y del Nuevo Testamento.

 
 

 

Pasaron varios años. El viejo judío enfermó y se acercó su fin. Se sentía inquieto y a menudo suspiraba: ¡Mis pecados! ¡Oh Señor, justo Dios, mis pecados! 

 
 

 

De repente dijo: Es preciso que venga Cristián. Cuando éste se presentó, su patrón le dijo: –¡Cristián, ora! El sirviente se arrodilló y rogó al Señor que tuviera piedad del enfermo.

 
 

 

Éste permaneció tranquilo, pero finalmente exclamó: –¡Oh, Jesús, Hijo de David, ten piedad de mi! ... y así entró en el descanso eterno.

 
 
 

Cristián fue de bendición en su trabajo, como todos los creyentes en nuestro entorno, como lo fue José: "lo que el hacía Dios lo prosperaba".

 
                                                                              
   

"Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano".

 
(Génesis 39: 3)
 
 

El Trabajo de Cristián, dio resultado, porque la palabra de Dios no vuelve vacía y cumple el propósito con el que Dios la envió.

 
                                                                              
 

"Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano". (1 Corintios 15: 58)

 

 

 
 

Por oír la palabra de Dios, viene la fe al que escucha, porque el evangelio es el poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.

 
                                                                              
   

"Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo".

 
(Romanos 10: 13)

 

"PALENCIA PARA CRISTO"

PALENCIA - ESPAÑA

 

 

 

       
 

"CREE EN EL SEÑOR JESUCRISTO, Y SERÁS SALVO" (La Biblia).  PALENCIA PARA CRISTO - Palencia - España - E-mail: palenciaparacristo@yahoo.es